Venezuela es un país clave en el tránsito de cargamentos de drogas que salen de Colombia a Estados Unidos y Europa. Los grupos extranjeros, en particular los colombianos, tradicionalmente han controlado el tráfico de drogas en Venezuela, siendo atraídos por el débil estado de derecho y por la corrupción. Sin embargo, hay evidencia que indica que, a partir de la mitad de la primera década del siglo XXI, elementos corruptos en las fuerzas de seguridad intensificaron su papel en el negocio, formando una red informal denominada el «Cartel de los Soles«. Los miembros corruptos de las fuerzas de seguridad también han sido los principales proveedores de armas para el mercado negro